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A punto de empezar… ¡la Operación Pañal!

pañalDesde hace algunos meses tenemos la sensación de que nuestra peque ya está preparada para la “retirada del pañal” porque ya pide ir al baño en bastantes ocasiones, pero como es la primera y no tenemos experiencia previa en la que basarnos, nos tenemos que fiar de las recomendaciones de otros y de la información sobre el asunto a la que hemos tenido acceso. Por eso, a pesar de parecernos que estaba preparada, hemos esperado a que llegase el buen tiempo para poner en marcha la temida ¡Operación Pañal!

Como he dicho, hemos recibido recomendaciones por parte de padres más experimentados, nos hemos informado sobre algunos métodos, como el famoso “Diaper free Toddlers” de Julie Fellom, para retirar el pañal en tres días, y hemos leído artículos con consejos y las claves más importantes para tener éxito en este proceso.

Y al final imagino que haremos lo que hemos venido haciendo desde “casi” el principio con la peque, recoger de cada método y recomendación lo que nos parece más adecuado y coherente con nuestra forma de  ver las cosas y ponerle básicamente sentido común, paciencia y mucho amor (he dicho “casi” desde el principio porque en los primeros momentos de tu paternidad primeriza eres mucho más influenciable y dubitativo, pero según va pasando el tiempo tus propias experiencias van dándote más seguridad y una forma más definida y personal de ver las cosas y de afrontarlas).

Este fin de semana, que es largo en Madrid (¡bien!) nos vamos a la playa, de manera que empezaremos con la “Operación Pañal”, propiamente dicha, a la vuelta, ya que no es muy recomendable que haya cambios en las rutinas del peque durante este proceso. Hay que evitar viajes y por supuesto grandes cambios como el inicio del cole, un traslado de domicilio o la llegada de un hermanito.

Ya llevamos varios meses en que la peque usa en ocasiones el baño, sobre todo para hacer “cacotas”, que se supone que es lo más complicado para ellos. Utilizamos para esto un adaptador para el inodoro que ella pone y retira. Fue un regalo de Navidad, y como además es de Peppa Pig, le encanta.

Llevamos unos días hablándole de que ya dentro de poquito no va a llevar pañales y va a llevar unas braguitas de… adivinad, PeppaPig, que le hemos comprado. Ya está deseando ponérselas, y muchas veces hace por quitarse ella sola el pañal. La próxima semana empezaremos a ir al baño cada poquito tiempo para intentar ir mojando el pañal lo menos posible, y en cuanto veamos que empieza a estar seco, empezaremos a quitárselo mientras estemos en casa. Y cuando la veamos preparada, a quitárselo del todo (salvo por las noches). Este es nuestro plan, ya os contaré si hemos acertado o si hemos tenido que hacer modificaciones sobre la marcha.

Creo que es importante ser muy conscientes de que cada niño tiene un ritmo de maduración diferente y no todos están preparados para la retirada del pañal a la misma edad. Hay que ser además conscientes de que es un momento muy importante para ellos, mentalmente para un peque es un gran salto, así que es importante que este salto lo den bien y se sientan seguros y a gusto. Hay que animarles y estar a su lado, y jamás reprenderles si la cosa no está funcionando o si tienen escapes. Si no está funcionando quizá no sea el momento, no hay que forzarles.

Lamentablemente somos los padres los que nos vemos presionados en ocasiones para adelantar este proceso sin tenerse en cuenta si el niño está en un nivel de maduración adecuado para ello porque en los colegios exigen que los niños vayan sin pañal y no son demasiado compresivos con los peques que aún tienen escapes, ofreciendo escasas alternativas a los padres. Vamos, que en muchos colegios si el niño tiene un escape no le cambian, avisan a los padres. Esto es algo que me resulta terriblemente indignante, estamos hablando de pequeños que probablemente no tengan ni 3 añitos. Afortunadamente, en el colegio que hemos elegido para la peque puedes llevar ropa de cambio y si tienen algún escape se encargan de limpiarle y cambiarle.

Os iré contando qué tal se nos da la “Operación Pañal”. De momento ya estamos equipados con las cositas que creemos que necesitaremos como el adaptador del inodoro, el orinal portátil, ropa interior que la incentive (de Peppa) y estamos poquito a poco motivándola con el tema.

Y ahora…fin de semana largo y de buen tiempo y después… ¡¡¡¡a por la Operación Pañal!!!

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Acercándonos al inglés a través de la música ¡con Disney!

DisneyEn ¿Dibujos en inglés? exponía mis dudas sobre la utilidad de poner a los niños pequeñitos la televisión en inglés, y también sobre hablarles en inglés en casa cuando en realidad no se vive en un ambiente bilingüe.

También comentaba en este post que habíamos observado que la música era la forma más natural que habíamos encontrado para acercar a la peque a otra lengua (el inglés, claro).

Pues me reafirmo en lo dicho. Estamos comprando la colección de Disney English de El País y la peque no solamente está encantada, sino que repite a su manera (que la verdad es que está bastante bien) lo que oye en las canciones. Y aunque de momento no sabe muy bien qué significan la mayor parte de cosas, de vez en cuando te dice “how are you”, “what´s your name” o “great day”, además de “hello”, “goodbye” o “high five”, expresiones que ya sabe perfectamente utilizar.

Las canciones la verdad es que están fenomenal, tienen musicalidad, cosa que es de agradecer porque a menudo esto se olvida en canciones didácticas, y repiten expresiones y palabras sencillas y muy básicas. A mi peque, como además le encanta la música, se las estamos poniendo todos los días a petición suya. Tanto los DVD´s, en que las canciones están acompañadas de imágenes de Disney, como los CD´s. Además, incluyen juegos y breves conversaciones en las que se emplean las expresiones y el vocabulario de las canciones. Cada fascículo incluye también un libro con ejercicios y pegatinas. De momento nosotros a estas cosas no le estamos sacando partido porque la niña aún es pequeña, pero están también muy bien.

Seguiremos por este camino de introducir el inglés en la vida de la peque a través de la música, porque al menos en su caso nos está pareciendo una introducción muy natural y poco forzada, y desde luego esta colección nos está pareciendo una buenísima herramienta para ello. Aún quedan bastantes números, creo que todos los domingos hasta agosto más o menos, así que si alguien se anima, nosotros desde luego la recomendamos.

Para que veáis, estoy escribiendo esto a ritmo de “I like blue, blue, blue, I like red, red, red…” mientras mi peque danza alrededor de la mesa al ritmo de la música diciendo “blue, blue, blue!!!!” 🙂

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Dificultad para conciliar el sueño: nuestra experiencia

baby-22194_1280Quizá sea una cuestión genética porque a mí también me pasaba, o quizá no… ¿habremos hecho algo mal? Un método, otro… ¡Se me ha ocurrido otra idea! No, esta tampoco funciona… Y así han pasado más de 2 años…

Hablo del sueño de mi peque, concretamente de su dificultad para conciliarlo. Ya la primera noche en el hospital la pasamos en danza, y después pasamos meses y meses de paseos por la casa con ella en brazos para que se durmiese, de cánticos y danzas también con ella en brazos, de rutinas inquebrantables que tampoco funcionaban… Supongo que muchos sabréis a qué me refiero. Seguro que en alguna cosa habremos metido la pata, sin duda, pero os aseguro que la conclusión a la que he llegado es que es así, y no hay más explicación. A conciliar el sueño se aprende, y hay pequeñajos que por sus características personales tardan más en aprender. En el caso de mi niña, yo que la he observado y observado, he podido ver que en ella el problema está en que es muy activa y le cuesta muchísimo pasar de esa actividad al estado de relajación necesario para dormirse. Tarda mucho en relajarse físicamente y después tarda otro buen rato en relajar su mente hasta que al fin cae rendida.

Os estaréis preguntando si no hay manera de enseñarles, entonces. Y sí, sí la hay, hay métodos para enseñar a dormir, como el famoso método Estivill, del que soy bastante detractora. Y además hay una serie de recomendaciones que los especialistas hacen para que el niño concilie el sueño de manera correcta y permanezca dormido por la noche, como enseñarle a distinguir entre día y noche desde pequeñito, imponer unos horarios claros, establecer una rutina diaria antes de acostarse, mantener un rato antes de dormir un ambiente relajado en casa, intentar no intervenir para que el niño se duerma solo, utilizar un muñeco para que el niño duerma con él y le dé seguridad de manera que si se despierta en medio de la noche pueda volver a dormirse….etc. Bueno, pues lo hemos hecho todo, y lo seguimos haciendo, y la verdad es que hemos ido mejorando pero muy poquito a poco. Probamos en su momento incluso el método Estivill, al que, como ya he comentado, no me siento muy cercana (pero hay momentos en que la desesperación es tan grande que cualquier opción ya te parece buena, y mucha gente nos habló de lo bien que funcionaba). Bueno, pues con todo el peso de mi conciencia señalándome por hacer algo que no me convencía nada, lo pusimos en marcha y 9 días después dijimos hasta aquí, porque no conseguíamos nada. De hecho lo único que logramos fue que durante las siguientes noches la peque, de unos 9 meses por entonces, vomitara la cena hasta que vio que ya no la dejábamos sola en la habitación.

Afortunadamente, una vez que nuestra pequeñaja se duerme, las noches las pasa por lo general bien. Hemos tenido épocas muy buenas de dormir del tirón y épocas en las que se despierta alguna vez. Bueno, y épocas muy malas, pero con justificación porque hemos pasado por otitis repetitivas con una intervención para ponerle drenajes y todo. El caso es que su problema es básicamente de conciliación del sueño. Hemos hecho muchos muchos avances, pero hemos pasado etapas muy desquiciantes.

En estos momentos ya hemos conseguido que se duerma sola (sin intervención como pueda ser mover la cuna) y en un tiempo de entre media hora y una hora y pico los peores días, pero de momento con uno de nosotros en la habitación. Seguimos manteniendo sus horarios de comidas y de irse a dormir y la rutina desde la hora del baño hasta que se acuesta. Y hemos introducido una novedad que nos genera muchas dudas pero ahí estamos, hemos “medio” suprimido la siesta. Si se queda dormida porque vamos en el coche o algo así no la despertamos pero si por sí misma no se duerme (cosa que no ocurre porque siempre está en actividad) pues no hay siesta, y la verdad es que lo notamos muchísimo por la noche. La duda nos surge porque a veces tenemos la sensación de que a media tarde tiene mucho sueño, seguramente porque su cuerpo aún le pide siesta.

La cuestión es que vamos avanzando poco a poco y seguro que conseguiremos en algún momento una conciliación adecuada del sueño y espero que un sueño tranquilo y reparador para ella y para todos. Lo que está claro es que no todos los niños son iguales y las cosas más lógicas y probadas del mundo para algunos no funcionan o tardan más en funcionar que en otros. Mi peque, por ejemplo, el muñeco que le damos para que duerma con ella lo tira por la borda directamente.

Estoy segura de que otros muchos padres lidian también con esta pequeña dificultad y de que a menudo se sentirán incomprendidos, y en ocasiones les harán sentir que algo están haciendo mal, pero cada uno lo hace lo mejor que puede, eso seguro, y como he dicho, no todos los niños son iguales, solo hay que seguir buscando lo que le funciona a cada uno. Nosotros seguimos en la búsqueda.