2

¡Nooooo! ¡Cambio de armarios!

Suena a marujilla total esto de ponerse a hablar de los cambios de armario, pero es que es algo que nos está acechando, sí, y tiene pinta de que ya no podemos escapar. El veranillo de San Miguel quedó atrás, y por mucho que nos agarremos como a un clavo ardiendo a esos rayos que nos regala de vez en cuando el sol, amigas y amigos, el otoño ya está aquí, y ha venido para quedarse… y para convertirse después en invierno. Así que ya no lo podemos retrasar más… los remolones que aún no hemos hecho los deberes este año poniéndonos excusas a nosotros mismos, tenemos que enfrentarnos irremediablemente a ese temido momento.

 

ropa

 

Aaaaay, quién no ha soñado alguna vez con un vestidor de esos tipo Sexo en Nueva York, en que todo está colocado, bonito, accesible y visible… y que es taaaan grande que allí entra todo y no hace falta hacer cambio de armarios. Porque yo no quiero, ni necesito, zapatos de 1000 $ como los de Carrie Bradshaw, pero la verdad es que lo de no tener que hacer cambios de armario, en fin ¿dónde hay que firmar?

Nunca me ha hecho el asunto mucha gracia, como podéis adivinar, pero como las cosas siempre pueden complicarse un poquito más, pues entonces va una y tiene una hija. Si alguna vez os habéis preguntado si hay algo que de más pereza que hacer el cambio de armario, la respuesta es sí, hacerlo con hijos.

No solo multiplicas la ropa por dos o por tres, no sabría deciros, sino que te enfrentas al dilema de qué guardar para el año que viene por si le valiese, qué guardar para el futuro por si tuviese un hermanito o primito, qué guardar para siempre porque te da pena deshacerte de ello, y de qué deshacerte porque realmente ya no tiene ningún sentido quedártelo ocupando espacio. De verdad que si no lo habéis vivido parece una tontería, pero empiezas a hacer montoncitos de “para el año que viene”, “para guardar”, “por si acaso” y “ahora me lo pienso mejor” hasta que aquello se te va de las manos y ya no sabes qué era cada cosa. El resultado es que al final terminas guardando mucho más de lo que realmente sería necesario, sobre todo cuando los niños son pequeñitos. Luego te vas dando cuenta de que aquello es un “sinsentido” y eliminas con más facilidad. Esa es la razón por la que tengo el canapé de mi habitación lleno de un montón de cajas de ropa de bebé que algún día (algún día) revisaré :S

 

ropa 2

Cuando empiezas a hacer montoncitos

 

Aaaaah no, pero esta no es la única complicación, qué os habíais pensado. Ahora viene lo peor, que es intentar hacer todo esto, que a mi tan loca me vuelve, con un niño (y algunos con varios) por allí pululando. Cuando por fin te armas de paciencia y empiezas a sacar ropa de las cajas y poco a poco la vas colocando encima de la cama a la espera de que haya hueco en el armario, entonces ves que tu querida peque se acerca corriendo con los brazos estirados y ojos de pilla. Y aunque te lanzas hacia ella en plancha para detenerla, ella es mucho más rápida que tú (además tú ya estás que te duele todo de tanto trajín todo el día y cuando te estiras te crujen los huesos), y con lágrimas en los ojos ves cómo en segundos, qué digo, menos, ha desperdigado la ropa por la habitación y con saña intenta saltar sobre ella. Detienes aquello, respiras hondo y reorganizas como puedes. Alguna cosa se ha arrugado un poco, pero qué más da, tampoco se nota. ¿Y qué es lo peor de todo? Que esto no ocurrirá solo una vez…

¿Y los zapatos? ¿Quién no ha perseguido por la casa a su hijo, que huye gritando de la emoción, con tus zapatos puestos? O peor aún, en la mano y a punto de utilizarlos como arma arrojadiza contra cualquier cosa (como los pobres y pacientes gatos). No os preocupéis por ellos, que son rápidos y ya se lo huelen, así que nunca les alcanzaría.

Y es que el estrés que tienes cuando estás en el punto álgido del cambio de ropa y está todo fuera, lo de verano y lo de invierno, y tu casa es el “caos total”, pues al final se lo terminas transmitiendo a los peques también, que son muy sensitivos y lo acusan todo, así que se ponen especialmente de los nervios, poniéndote a su vez de los nervios a ti, y eso es la pescadilla que se muerde la cola. Bueno, y que eso de que haya tantas cosas por el medio para los peques también debe ser muy emocionante y todo un mundo de posibilidades ante sus ojos.

 

perchas

Ese momento en que todo está fuera, lo de verano y lo de invierno

 

Mi principal recomendación para los que aún no os hayáis puesto manos a la obra, es que, si puede ser, alguien se encargue durante ese rato del peque. Y la segunda recomendación es calma, relax, calma, relax… Al menos ese es mi objetivo esta vez, no estresarme nada, aunque tampoco prometo milagros.

En fin… que tengáis todos un ¡Feliz Cambio de Armario!

2

Siesta sí, siesta no… Reajustando horarios

siesta sí o no

 

Íbamos tan bien en esto del sueño…

Y no nos vamos a quejar, que la cosa no va mal… pero es que estábamos tan lanzados, estaba estabilizándose tanto…

Y ahora resulta que ha empezado el cole, con sus correspondientes cambios de rutina, horarios y demás. Y nosotros pues en lo que se refiere al sueño, estamos hechos un lío, porque habíamos llegado a un punto en el que la peque no dormía siesta, pero no parecía necesitarla, salvo algún día que podía entrarle un poquito de sueño después de comer pero que ella superaba rápidamente con su energía inagotable.

La eliminación de la siesta había supuesto un adelantamiento de la hora de dormir por la noche, durmiéndose además fácilmente (nada que ver con épocas pasadas). Y por la mañana se despertaba descansada y a una hora razonable, ni demasiado temprano, ni demasiado tarde.

¿Cuál está siendo el problema ahora?

Pues que el ritmo ha cambiado. Tiene que levantarse a una hora concreta, temprana, en la que no le apetece nada de nada. Va con sueño al baño, se arrastra al salón, no le apetece mucho desayunar… en fin, qué os voy a contar, porque esto os suena a muchos ¿verdad? Al final se despeja y cuando salimos a la calle ya está despierta del todo.

Cuando sale del cole va con la energía a tope, pero cuando se sienta para comer le empieza a entrar tal sueño que hasta comer le cuesta. Se rasca los ojos, se estira, se vuelve a rascar los ojos…

Y a partir de aquí hay un desdoblamiento de rutina. Hay dos opciones:

  • Opción 1: Cuando acaba de comer se pone a jugar y durante un buen rato se la ve muerta de sueño, todo le molesta, no hace caso, pero termina superándolo y vuelve a reactivarse aguantando hasta las últimas horas de la tarde en que empieza a reducir el ritmo, rascarse los ojos otra vez y ves que no puede con su alma. Esto nos lleva a cenar regular muchos días porque lo que quiere es irse a dormir. Cae rendida en unos minutos. Y al día siguiente, volver a empezar.
  • Opción 2: Cuando acaba de comer, muchos días tenemos que hacer cosas y tenemos que coger el coche. En el coche se queda dormida en minutos. Sopa total. Cuando llegamos a nuestro destino me entran las dudas ¿que siga durmiendo o no? Se la ve tan cansada… ¿cómo voy a despertarla? Mejor que duerma, que lo necesita. Así que la paso a la sillita, la cama o donde corresponda y duerme una siestecita en la que ni se mueve y de la que la tengo que despertar. Se despierta de un humor indescriptible, entre gruñón y ñoño insoportable, y se pasa así las siguientes 1 o 2 horas. Después se reactiva, se reactiva, se reactiva al máximo hasta tener la energía a tope. Cena muy bien, está feliz… pero le cuesta mucho dormirse cuando se va a la cama. A la mañana siguiente obviamente tiene más sueño aún porque no ha dormido horas suficientes por la noche…

 

on off

El sueño es de suma importancia, sobre todo en los niños

 

Y aquí está el dilema ¿siesta sí o no? Aparentemente la necesita. Si no duerme a mediodía llega agotada a las últimas horas del día y no quiere bañarse, cena regular…etc. Pero si duerme siesta pasa la tarde peor que si la duerme hasta que se reactiva al máximo y por la noche tarda en dormirse, por lo que por la mañana se despierta con más sueño. Añado el detalle de que si no cogemos el coche o la ayudamos en el proceso (moverla o cantar…) ella por sí misma no se duerme, por mucho sueño que tenga, porque no quiere, así que aguanta. Pero muchos días tenemos que coger el coche justo después de su comida y se queda dormida. Me sienta terriblemente mal despertarla de ese sueño tan profundo y que su cuerpo le pide, pero lo que está claro es que no puede dormir unos días sí y otros no porque lo que sí tenemos comprobado es que necesita una rutina.

Ah, ah, ah, y un detallito más que se me olvidaba. Ahora en el cole los que se quedan a comer por la tarde duermen siesta (mi peque se queda por eso ya en casa tras la comida), pero en el último trimestre ya no. Así que tampoco me convence que, después de un montón de meses sin siesta, vuelva a acostumbrarse a ella y en 4 o 5 meses tenga otra vez que cambiar el ritmo. En fin…

De momento hemos llegado a la conclusión de que mejor sin siesta. Así que si veis pasar a una loca en un coche cantando y haciendo aspavientos, soy yo intentando mantener a la peque despierta. Vamos a seguir intentando “ajustar” sus horarios de sueño en las próximas semanas, de momento intentando acostarla antes aún por la noche, a ver si logramos el punto justo para que esté bien. Os contaré cuando lo logremos… ¡Pero qué complicado es conseguir un ritmo de sueño adecuado con algunos peques!

Si alguien tiene alguna sugerencia o recomendación basada en su experiencia o conocimientos, le escuchamos con las orejas muy abiertas. ¡Muchas gracias!

1

La edad del “por qué”

A todos nos resulta familiar esa etapa en que los niños lo preguntan todo y no paran de buscar el porqué de cualquier cosa. El mismo George, hermano de la conocidísima Peppa Pig, se pasa capítulos enteros en los que no dice mucho más que y poqué. Así que como os digo, al igual que a casi todos vosotros, nosotros también contábamos con que esta etapa llegaría, pero tengo que reconocer que nos ha pillado desprevenidos porque pensábamos que tocaba más adelante.

 

Espiral de preguntas

 

Nuestra peque habla mucho, la verdad. De siempre. Así que es normal para nosotros que nos pregunte muchas cosas, es normal oirla parlotear mientras juega o a veces incluso hablar en sueños. Estamos acostumbrados a que nos sorprenda intentando utilizar palabras complicadas o expresiones que nos ha oído a nosotros. (Es muy graciosa, todo hay que decirlo 🙂 ). Y desde hace unas semanas ha empezado a interesarse mucho por el porqué de todo. A veces son cosas con mucho sentido y otras veces se trata de preguntas totalmente disparatadas. Quiere saber, quiere entender, quiere hablar con nosotros, quiere simplemente hablar, construir frases… Todo es ¿por qué llueve?, ¿por qué los niños van al cole?, ¿por qué las nubes son blancas?, ¿y ahora por qué están grises?, ¿por qué quema?, ¿y por qué?, ¿y por qué?…  y no acepta una evasiva por respuesta.

 

niña por qué

El mundo es un gran interrogante para los peques. Necesitan explorarlo y nosotros somos sus guías

 

Se trata de una fase muy importante en el desarrollo de todo niño, así que aunque a veces puedan dejarnos sin respuestas sus miles de preguntas y su insistencia pueda en ocasiones volvernos un poco locos, es fundamental que los padres seamos muy conscientes de que es una etapa necesaria y tener mucha paciencia.

El lenguaje y pensamiento del niño se están desarrollando y evolucionando. El pequeño necesita explorar, seguir conociendo el mundo que hay a su alrededor, y ahora cuenta con el lenguaje como herramienta, así que preguntará todo lo que se le ocurra.

Pero no solo quiere seguir conociendo el mundo, también quiere seguir explorando el propio lenguaje, por lo que utiliza esas preguntas para ejercitar su capacidad de preguntar y responder, para ensayar construcciones gramaticales, expresiones, entonaciones, y para seguir desarrollando su comprensión del lenguaje a través de las respuestas que les ofrecemos.

Durante esta fase también es importante para ellos el poder conseguir nuestra atención a través de sus preguntas y crear con nosotros una conversación. Les hace sentir importantes, mayores…

De manera que es fundamental que nunca les menospreciemos ni ridiculicemos sus preguntas. Debemos intentar contestar siempre, tratando de darles una respuesta que puedan comprender lo mejor posible (aunque esto a veces resulte realmente complicado) y ante todo hacerles caso y comprender que nosotros somos su respuesta a miles de incógnitas.

Pero como la teoría es muy bonita pero la práctica es otra cosa, es verdad que a veces realmente ya no sabes qué responder, o que no puedes dedicarle al peque el 100% de la atención que está demandando en un momento dado, o que es la hora de dormir y no puedes estar respondiendo preguntas eternamente… Así que en esos casos, nos recomiendan a los papás tener un poco de vista y picardía y bien conseguir desviar su atención hacia otra cosa, o iniciar una conversación con el peque preguntándoles nosotros algo… o diciéndole que “ahora hay que dormir pero mañana seguimos hablando y te explico todas esas cosas”.

 

pensativo

En ocasiones la espiral de preguntas interminables de un niño puede volvernos un poco locos y dejarnos sin respuestas

 

También puede ocurrir que su curiosidad infinita nos ponga a veces a los padres en situaciones un poco bochornosas, así que también tenemos que estar preparados porque si no ha ocurrido ya, ocurrirá, seguro. Hace dos días en el camino de vuelta a casa mi peque señaló a una mujer que pasaba por allí y me dijo, mamá, ¿por qué su tripa está gorda? En estos casos lo mejor que puedes hacer es tragarte tu vergüenza y tratar de explicar al peque lo que te ha preguntado. Al menos eso hice yo. Supongo que no será la primera vez que me saque los colores, pero cuando considere que es algo que ya comprende imagino que no necesitará volver a preguntarlo.

He buscado información sobre la edad en que suele tener lugar esta etapa y por lo que parece se suele dar entre los 2 y 5 años y es de duración indeterminada. Así que solo nos queda armarnos de paciencia, ser muy conscientes de lo importante que es para su desarrollo, y también disfrutar, porque aunque a veces mi peque me lleva hasta un punto en el que de verdad ya no sé ni qué decirle, me encanta tener la sensación de que ya conversamos de alguna manera. Además a veces dice cosas muy muy graciosas y otras veces cosas realmente sorprendentes que me dejan con la boca abierta. Así que de momento son más las veces que estoy disfrutando con esta etapa que las que me vuelve loca 😉

2

El paso de la cuna a la cama

 

cunaflecha 1cama

 

Ha pasado ya una semanita más o menos desde que la peque empezó a dormir en la “cama de mayores”, así que ya puede considerarse que ha pasado el periodo de adaptación inicial y puedo contaros qué tal ha ido. Después de haberos hablado de las cuestiones previas relativas al colchón, la cama y la barrera, ahora voy al asunto en sí.

Cuando compramos la cama la peque vino con nosotros y le contamos que iba a tener una cama nueva, de mayor, y se puso tan contenta. Así que de vez en cuando le decíamos que pronto iba a llegar su cama nueva, para que se fuese haciendo a la idea. Hasta aquí todo bien, pero de repente un buen día nos dice que entonces a dónde va a ir su cama pequeñita. Le dijimos que íbamos a guardarla, y digamos que muy bien no se lo tomó. Vamos, que se pilló un disgusto que no veas.

Desde ese día, cada vez que hablábamos de cómo íbamos a organizar la habitación para que entrase bien la cama, la tía ponía la antena estuviese haciendo lo que estuviese haciendo, y se enteraba de todo aunque estuviésemos hablando casi por señas, lo que llevaba a un disgusto tras otro porque claro… “¿dónde íbamos a llevar su armario y su cama?”

La cama la trajeron a casa un día por la tarde, así que aprovechamos que los abuelos estaban disponibles para que se quedase con ellos y así poder desmontar la cuna, recolocar la habitación, poner el edredón… y que estuviese montada y chula cuando ella llegase y que le gustase más de lo que pudiese echar de menos los antiguos muebles. Y…

Le encantó. Le encantó la cama, el edredón, el nuevo juguetero y el rinconcito de lectura con sus cuentos. Así que rápido quiso ponerse el pijama e irse a dormir.

 

rincón de lectura

Rinconcito de lectura que hemos montado en su habitación

 

La cosa empezó con la niña encantada…pero ella que tarda en dormirse, se ve que empezó a acordarse de su cuna y de su armario pequeñito, así que se puso a llorar. El papá de la criatura no sabía qué hacer así que le dijo: “no te preocupes por nada, mamá te lo explica todo mañana…”. Ale, y se quedó tan ancho. Y resulta que… funcionó, y en unos minutos la peque estaba sopa.

Pero no sólo los niños tienen que ir adaptándose a los cambios, también los padres, y con esto del cambio de cama, pues yo tenía cierta preocupación (muy discreta) por si se caía de la cama (sobre todo por los pies, porque ahí no tiene barrera alguna). Así que llené de cojines y demás cosas blanditas los pies de la cama y nos fuimos tan contentos a dormir.

Media hora después de haberme metido en la cama oí a la peque protestar de una manera muy común. Si hubiese estado en la cuna no me hubiera levantado salvo que hubiese continuado protestando. Pero era el primer día en la cama, así que me levanté a ver si estaba incómoda o desorientada. Iba bastante grogui, todo hay que decirlo, y al entrar en su habitación no la veía, así que afiné un poco más la vista porque la cama es muy grande y ella muy pequeña. Y entonces vi un bulto en el suelo y pegué un respingo. No era un cojín como pensé al principio, ¡era mi peque durmiendo en el suelo!

 

pillows-655239_1280

Uno de estos esperaba encontrarme yo en lugar de a mi peque durmiendo en el suelo

 

La miré y la remiré por si se había caído y se había dado algún golpe y yo no me había enterado, pero ella solo quería que la dejase en paz y seguir durmiendo. De hecho por lo que protestaba era porque en el suelo no terminaba de coger una buena postura. La dejé en la cama y siguió durmiendo tan feliz. Resulta que se había bajado medio dormida por el hueco que hay que dejar entre el cabecero y la famosa barrera de seguridad y se había puesto a dormir en el suelo jejeje.

Al día siguiente le expliqué que su cuna y su armario pequeñito están guardados con mucho mucho cuidado y parece que se quedó satisfecha con la explicación porque desde entonces todo ha ido muy muy bien. Está encantada con la habitación y ha ido durmiendo cada día mejor. Los primeros días algo más inquieta pero cada vez se la ve más adaptada y más a gusto, sobre todo porque tiene mucho espacio para moverse y también porque tiene pinta de estar mucho más cómoda con un colchón más firme. Así que, por si teníamos alguna duda, confirmado: ya era hora de pasarla a la cama.

Eso sí, no termino de acostumbrarme a estar lavándome los dientes por la mañana y notar de repente una pequeña presencia a mi lado. Importante que lo tengáis en cuenta los que vayáis a pasar al peque a la cama en breve ¡ahora pueden levantarse solos! y… no veáis qué sustos te pueden dar, jejeje.

En fin… podemos decir: paso de la cuna a la cama SUPERADO 😉

10

The Versatile Blogger Award

versatile-blogger-award1 (2)

Bueno, pues feliz estoy en estos momentos porque me han dado una gran sorpresa. Y es que los creadores del blog De 2 nombres han tenido el detalle de pensar en Y de repente papis para este premio, el Versatile Blogger Award. ¡Muchísimas gracias Sannia y David! Me encanta vuestro blog, es especial y diferente y eso es algo difícil en este mundo de la blogosfera, así que aparte de daros las gracias por esta nominación, mi sincera enhorabuena por vuestro blog.

Os recomiendo que visitéis el blog de esta fantástica pareja recién trasladada a Boston que tiene mucho que contarnos 🙂

La idea de este premio es pasar el testigo para promover la lectura de blogs que realmente crees que merecen la pena, y por eso cuenta con una serie de normas:

  • Agradecer a quién te ha dado el premio.
  • Contar 7 cosas de ti.
  • Nominar 15 blogs y comunicárselo.

Así que después de haber dado la gracias a De 2 nombres, me toca contar 7 cosas sobre mi. Allá van:

  • Tengo una única hermana con la que me llevo casi 6 años (I love you sister! 😉 )
  • Mi cumpleaños es en plenas Navidades y al contrario de lo que cree todo el mundo ¡me encanta!
  • Me encantan las casas con suelo de madera y las alfombras.
  • Me gustan los animales en general y los gatos en particular. Tengo 2 pequeños felinos en casa.
  • No me gusta nada nada nada la Coca Cola ni las bebidas con gas.
  • Me encanta viajar, conocer lugares nuevos, ir con tiempo suficiente para pasear y conocer cada sitio y forma de vida desde dentro.
  • Soy fan de Friends. ¡Estoy viéndola de nuevo! (y ya van unas cuantas…).

Y ahora que ya conocéis unas cuantas cositas curiosas sobre mi… aquí van mis nominaciones:

  1. La psicomami
  2. Creciendo y criando
  3. Ser papis en tiempos revueltos
  4. Madre primeriza
  5. No soy una drama mamá
  6. Con mi madrina
  7. Un mundo para tres
  8. Mami en Dinamarca
  9. Mamá Adanyl
  10. Cuéntamelo bajito
  11. Lucía patata fría
  12. Mis hallazgos
  13. Las 7 vidas del gato
  14. Madre que lo parió
  15. Ya no soy un padre novato

Muchas gracias de nuevo por tenerme en cuenta y a seguir pasando el testigo.

Y ahora me voy a dormir que son las ¡2 de la mañana! Ni me había dado cuenta… jejeje. Si es que una se lía…

¡Buenas noches!

 

0

Nueva etapa: el culo veo culo quiero

He estado un buen rato buscando título para este post porque el que le he dado no me convencía en un principio, pero al final me he dado cuenta de que no hay otro título posible ya que describe exactamente la nueva etapa por la que estamos pasando con la peque.

 

si tu corres yo también

¡Si tú corres yo también!

 

Efectivamente estamos en modo “culo veo culo quiero” tanto con los otros niños como con los adultos, y la cosa tiene sus ventajas y sus inconvenientes. Es un arma de doble filo que hay que intentar manejar a nuestro favor, pero que como siempre en ocasiones se nos va de las manos.

Hasta ahora claro que le influía mucho lo que hiciesen otros niños cercanos. Si venían unos amigos a casa con su niño y éste merendaba zumo, entonces mi peque quería tomar zumo. Pero bueno eso es lógico, también les pasa a algunos adultos, jejeje. La última semana está siendo en cambio de imitación total.

¿Recordáis que la peque había empezado a tener algunos escapes tras la vuelta de vacaciones? Nosotros lo achacamos totalmente a los cambios de horario, los desplazamientos, el descontrol veraniego en general. Y eso ha debido influir, está claro, pero hemos observado que es algo que le pasa sobre todo cuando pasamos tiempo con unos amigos que tienen un niño un poco más pequeño que aún lleva pañal.

Hemos llegado a esa conclusión, además de porque llevamos varios días sin verles y no ha vuelo a tener escapes, porque hemos empezado a observar la imitación total de otras cosas.

Que al niño de nuestros amigos le saca su madre de la piscina, pues entonces soy yo la que tengo que sacarla de la piscina a ella. Que le coge su padre, pues entonces a mi peque la tiene que coger su papá. Que el papá se sienta, pues quiere que el suyo se siente también.

Con los adultos la imitación es parcial, se centra en algunas actividades o actitudes y sobre todo en la comida. Si estamos cenando fuera y ella tiene tortilla francesa y los adultos están comiendo patatas alioli, pues ella lo que quiere es alioli, por supuesto, jeje.

En definitiva, simplemente parece que estamos en una etapa más de todas por las que van pasando los peques (seguro que algunos de los que estéis leyendo esto con hijos más mayores estáis asintiendo con la cabeza).

A veces es una etapa un poco peligrosa, porque si otra niña que está en los columpios decide encaramarse a lo más alto allá que va mi peque a intentar hacer lo mismo. Pero que tiene sus ventajas porque puedes convencerla de que vaya haciendo pequeños avances y sea más autónoma utilizando como ejemplo lo que hacen otros niños (a veces funciona y a veces no, tampoco es una fórmula mágica). Y a veces es un poco rollo porque si hay cerca un niño más mayorcito puede ser un ejemplo de algunas cosas como hemos dicho (bueno, o un peligro :S) pero si se trata de un niño más pequeño… ¿cómo conseguir que no le imite? si la imitación se limita a gatear da igual, pero si se extiende a “cuestiones de pañal”… se convierte en un engorro.

¿Cuál es vuestra experiencia al respecto? ¿Alguien más en la etapa del “culo veo culo quiero”?

0

Vuelta de vacaciones o el caos total

Bueno, pues ¡ya estamos de vuelta! He estado desaparecida unas semanitas sí, y la verdad es que no puedo mentir, ha estado genial. Mi idea inicial era reducir el ritmo pero no desengancharme del todo de esto de la blogosfera durante las vacaciones peeeero, a los cuatro días de estar en la playa me quedé sin internet, así que desconexión forzada del mundo y ¡oye, qué bien me ha venido jejeje!

 

splash

Refrescante sensación que tiene uno de vacaciones

 

Aún nos quedan los últimos coletazos de vacaciones porque haremos alguna escapadita más, después de haber estado una semanita en Cantabria en junio, dos semanitas en Valencia en julio y el fin de semana pasado en la Sierra de Gredos. No nos podemos quejar, desde luego, y la peque se lo ha pasado genial.

Se lo ha pasado genial, pero empezamos a creer que tanto movimiento le está empezando a pasar factura. Ha sido volver de esta última escapada y comenzar lo que llamamos EL CAOS TOTAL

 

Juego de trenes

Bendito tren de madera de Ikea que desde ayer tiene a la peque entretenida

 

Llevamos tres días en los que la peque está pasando por una especie de pequeña adolescencia. A ratos está que no se aguanta ni ella, no sabe lo que quiere, se pone ñoña… le entra un sueño tremendo después de comer pero no es capaz de dormirse ni en el coche, así que se pone que se sube por las paredes. A veces dice que es un bebé y a veces que es una niña mayor… y esto conlleva novedades como “tener escapes” que nunca había tenido, y digo escapes por utilizar un eufemismo porque vamos, que antesdeayer se hizo pis encima ¡cinco veces!

Hemos tenido que ir un par de tardes a hacer algunas compras y en las tiendas la posee algún tipo de ser travieso empeñado en huir y esconderse en cualquier hueco que encuentra. Y por las noches nos está costando bastante más que se duerma.

Ella no es la única a la que el verano y las vacaciones tienen descolocada. Nuestros queridos gatitos también están pesaditos. Uno todo el día intentando estar encima de ti como un oso de peluche, con el calor que hace. Y la otra enfadada desde que hemos vuelto, no hace ni caso. Y nosotros adaptándonos también, acabamos los días agotados. Vamos que lo que os digo ¡EL CAOS TOTAL!

Estamos seguros de que los causantes de todo son los cambios y los locos horarios de verano. Que no han sido tan locos, pero los peques lo notan mucho (y los gatos también). Así que poco a poco las cosas irán volviendo a la normalidad. De hecho ayer el día fue un poquito más suave gracias a la temida, pero a veces tan necesaria, rutina. Rutina de verano, que tampoco es que nos encerremos en casa a las 8 de la tarde, pero se nota.

Os seguiré contando qué tal va la adaptación. Oficialmente ya estamos de vuelta, así que espero seguir contándoos cositas por aquí con cierta continuidad. De momento por delante tenemos una escapada, el cambio de la cuna a la cama, redecoración y redistribución de la habitación (de bebé a niña), a la vuelta de la esquina está el primer año de cole… Muchas cositas.

¡Y ahora a seguir disfrutando de un maravilloso verano!

0

9 preciosas playas de Cantabria (con niños)

¡Lo sé! Estaréis hartos de oírme hablar de nuestras vacaciones en Cantabria, sobre todo los que sigan el blog a través de las redes sociales, pero no hay intención de daros envidia, ¿eh? (además, ya estamos de vuelta :_( ) solamente quiero compartir con vosotros nuestra experiencia y daros información útil a aquellos que vayáis a ir por tierras cántabras estas vacaciones. Quizá incluso algunos estáis indecisos todavía con el destino de vuestras vacaciones y esto os da un empujoncito.

Si os gusta la playa, en Cantabria tenéis unas playas alucinantes para disfrutar. Auténticas preciosidades de la naturaleza y con opciones para todos los gustos. Para los que prefieren estar cerca de un núcleo de población por comodidad, los que quieren disfrutar de la playa desde el chiringuito cerveza en mano o para los que quieren alejarse del mundo y disfrutar del mar y de la belleza del entorno.

Por supuesto me estoy dejando muchas playas. Aquí hago un repaso de las que hemos visitado este verano, que han sido unas cuantas, con recomendaciones para ir con niños, para que ellos puedan disfrutar, pero teniendo en cuenta también su comodidad y seguridad:

1. Playa de El Sardinero (Santander)

El Sardinero se encuentra en la ciudad de Santander y se extiende desde la Península de la Magdalena hasta Mataleñas. Cuenta con 4 playas que en la bajamar se unen formando una única playa de casi 2 kilómetros. Esas playas son El Sardinero I y II, La Concha y El Camello. Siendo El Sardinero I la más conocida.

 

El Sardinero

Playa de El Sardinero I

 

Se trata de una playa muy extensa y ancha. Con la bajamar queda mucho espacio para pasear (algo además muy típico allí) y se forman pequeñas piscinas entre las rocas que quedan al descubierto en las que los más pequeños se lo pasan genial buscando pececitos y cangrejos. Son lugares muy buenos para pegar un chapuzoncito a los bebés. Por supuesto cuenta con socorristas y todo tipo de servicios.

 

El Sardinero 2

Playa de El Sardinero I con Mataleñas al fondo

 

Se trata de una playa de muy fácil acceso y muy familiar. Es muy habitual jugar a las palas y se van formando de manera espontánea áreas para la práctica de este deporte. Esto a los niños un poco más mayores les encanta. Por los alrededores hay multitud de lugares para comer o tomar algo. Recomiendo los helados de Regma, que tiene un puestecito al lado de la playa y están que ni os imagináis.

Es una playa bastante concurrida, sobre todo en julio y agosto, pero no por ello pierde brillo la belleza de su enclave.

2. Playa de los Bikinis (Santander)

Dentro del recinto del Palacio de la Magdalena, en uno de los extremos de El Sardinero, encontramos la playa de los Bikinis.

 

playa de los bikinis

Playa de los Bikinis en el Palacio de la Magdalena

 

Se trata de una playa tranquila, con un oleaje más suave que otras playas del Cantábrico porque está más protegida, así que es muy cómoda para ir con niños. Es muy frecuentada por gente joven y cuenta con la peculiaridad de que hasta el inicio de la arena de la playa lo que encontramos es césped, perteneciente al recinto del palacio. Es muy cómodo para aquellos a los que les gusta tomar el sol junto al mar pero odian la arena.

Junto a la playa hay una gran explanada con columpios para niños y algún puesto de refrescos y helados.

Cuenta con servicio de vigilancia.

3. Playa de los Barcos (Isla)

En toda la zona de Isla-playas (muy importante tomar la dirección “playas” puesto que el centro del pueblo de Isla es más interior) hay varias playas muy bonitas, pero sin duda me quedo con la playa de los Barcos.

 

Playa de Isla

Playa de los Barcos en Isla con la marea baja

 

Se trata de una playa muy peculiar por el lugar en el que se encuentra, y eso hace que tenga ventajas e inconvenientes. El principal inconveniente es que se trata de una playita muy pequeña cuando la marea está alta. Pero cuando está baja, además de encontrarse en un enclave espectacular, se trata de una playa perfecta para ir con niños, ya que es muy tranquila, con oleaje muy suave, casi no cubre y tiene un montón de rocas que quedan al descubierto en las que les encanta jugar.

No tiene socorrista, porque se trata de una playa pequeñita.

Si la marea está alta puede optarse por las playas más cercanas (solo a unos metros) como la de El Sable.

Muy importante: cuando la marea baja la playa de los Barcos se une con la de Ris (Noja) que está justo en frente. Si se cruza andando hay que estar muy pendiente de la marea porque más de uno se ha quedado tirado en Noja.

4. Playa de Ris (Noja)

Justo en frente de la de los Barcos, pero en el municipio de Noja. Merece la pena verla con la marea alta y después verla bajar. Es increíble cómo queda al descubierto toda una playa que se une con la de Isla. El enclave es precioso.

 

Playa de Ris mejor

Playa de Ris

 

Se encuentra junto a la población de Noja, pero el entorno se ha respetado bastante, por encontrarse en el Parque Natural de las Marismas de Victoria, Santoña y Joyel.

Es una playa de fácil acceso, de oleaje suave y amplia, por lo que resulta cómoda para ir con niños. Cuenta con equipo de vigilancia.

5. Playa de Tregandín (Noja)

Se trata de una playa muy extensa y muy ancha. Parte de ella está junto a las edificaciones de Noja, pero se extiende hacia la derecha a lo largo de 3 km y medio, lo que la hace apta tanto para los que prefieren estar cerca de un núcleo urbano como para los amantes de la tranquilidad.

 

2015-07-01 10.49.18

Playa de Tregandín

 

Se encuentra también en el Parque Natural de las Marismas de Victoria, Santoña y Joyel, y salvo el área más cercano a Noja, su entorno ha sido muy respetado. Para muchos es una de las playas más bonitas de Cantabria y en ella es fácil combinar en un mismo plan la posibilidad de estar en una playa tranquila, con poca gente y en un entorno realmente bonito, y a la vez adecuada para ir con niños, ya que el oleaje es bastante suave para el Cantábrico, es muy amplia y de fácil acceso.

Tiene servicio de vigilancia.

6. Playa de Valdearenas (Liencres)

Para muchos LA PLAYA por excelencia. Se encuentra en el Parque Natural de las Dunas de Liencres, en un entorno de una belleza insuperable.

 

Playa de Liencres 1

Playa de Valdearenas

 

El acceso es a través de un inmenso pinar que desemboca en la playa y sus dunas. Tiene más de 2 km de largo y llega hasta la desembocadura del río Pas.

 

Playa de Liencres 3

Playa de Valdearenas desde otra perspectiva

 

Se trata de una playa ventosa y de fuerte oleaje, lo que puede ser un inconveniente para ir con niños, pero hay una zona al principio de la playa que se encuentra entre rocas donde las olas son suaves y que está además al lado de la zona de socorristas, así que es un muy buen lugar para que los niños se bañen y jueguen. Otra opción es caminar hasta la desembocadura del río, donde el agua es muy tranquila. Es una área nudista, muy tranquila y con poco viento, pero no cuenta con socorrista.

 

Playa de Liencres 2

Dunas en la playa de Valdearenas

 

Aunque sea únicamente para dar un paseo por ella, merece la pena conocer esta playa, famosa además por sus puestas de sol.

En el acceso principal de la playa hay un restaurante.

7. Playa La Salvé (Laredo)

Es una de las playas más extensas de Cantabria. Se encuentra en Laredo, típico pueblo de vacaciones, por lo que la ocupación es alta, aunque al ser muy ancha la sensación siempre es de espacio.

 

Playa La Salvé 2

En la playa de La Salvé en Laredo

 

Es una playa muy familiar, con muchos servicios y de fácil acceso, por lo tanto cómoda para ir con niños, aunque es muy ventosa.

8. Playa de Berria (Santoña)

Se encuentra en Santoña en una zona semiurbana, en un entorno incomparable. Extensa y ancha es una de esas playas de postal. Es ventosa pero el oleaje es intermedio y tiene todos los servicios, y por supuesto, socorrista.

 

Playa de Berria 1

Playa de Berria

 

Es de las playas más visitadas de Cantabria, y una muy buena opción si se desea estar en una playa espectacular pero a la vez cómoda y adecuada para los niños.

9. Playa de Langre

Espectacular playa entre acantilados “a la irlandesa”. Está en la localidad de Langre pero no está en una zona urbanizada, sino en un entorno totalmente aislado.

2015-07-01 10.49.48

Playa de Langre

 

No es la mejor playa para ir con niños porque es ventosa y el oleaje es fuerte con muchas corrientes. Además el acceso, aunque no es imposible, es más complicado que en otras playas (a través de una escalera empinada). Sin embargo, recomiendo sin ninguna duda acercarse a verla porque de verdad merece mucho la pena contemplar ese paisaje.

Cuenta con equipo de vigilancia.

2015-07-01 10.50.31

Playa de Langre desde otra perspectiva

 

 

Hasta aquí el repaso de las playas de Cantabria que hemos visitado este verano. Nos han quedado muchas por ver, seguro que muchas que merecen mucho la pena, porque la verdad es que Cantabria tiene unas playas que son alucinantes. Pero esas para la próxima vez.

Como siempre, bienvenidos son los comentarios, y si queréis añadir más playitas a este pequeño listado, pues mejor que mejor.

2

Para alucinar niños y padres: Parque de Cabárceno

Hoy hemos visitado el Parque de la Naturaleza de Cabárceno aprovechando nuestras vacaciones en Cantabria. Lo hemos pasado todos tan bien y la peque ha disfrutado tanto que no podía esperar a contároslo por aquí.

 

elefante

Elefante Parque de Cabárceno

 

Yo conocía el parque pero hace muchos años ya que no lo visitaba y no me ha defraudado nada, al contrario, he podido disfrutar como una niña, como las primeras veces que fui, y también como una adulta contemplando los maravillosos paisajes y todo el increíble entorno en que se encuentra el parque.

El Parque de la Naturaleza de Cabárceno se encuentra en el valle del Pisueña, a 15 km de Santander, y está ubicado en una antigua mina de extracción de hierro a cielo abierto, cuyo origen se remonta a la época romana. Tiene 750 hectáreas, 17 veces la extensión de la Ciudad del Vaticano.

 

avestruz eland jirafa

Avestruz, eland y jirafa

 

Entras en el parque directamente con el coche y puedes recorrer todos sus rincones, encontrándote en el camino las áreas en que viven las diferentes especies animales que hay en Cabárceno. Los niños alucinan, claro, porque pueden ver gorilas, leones, tigres, jaguares, avestruces, jirafas, ñus, bisontes, osos pardos, lobos, aves rapaces, hipopótamos, rinocerontes, elefantes, camellos, dromedarios, llamas, hienas, ciervos, monos… y bastantes me estaré dejando seguro. Pero es que además pueden verlos en un entorno incomparable, y en unas condiciones que les permiten vivir y relacionarse de una manera casi salvaje. Y es que los animales están en condiciones de semi-libertad, ya que los recintos en los que viven son inmensos, y se intenta que las condiciones del entorno sean lo más adecuadas posible para cada especie. Las instalaciones del parque están entre las mejor valoradas por los organismos que vigilan las condiciones de vida de los animales.

 

cebras

Cebras Grevy

 

Hay varios miradores desde los que puede contemplarse la belleza del enclave. Concretamente hemos alucinado, así tal cual, en el Mirador Rubí desde donde se podía ver el valle que se extiende tras el parque y toda la bahía de Santander girando solo un poquito la cabeza. Muy muy bonito.

 

mirador rubi

Vista desde el Mirador Rubi

 

En el parque hay por supuesto restaurantes y cafeterías. Tenemos que decir que además la comida no nos ha parecido excesivamente cara para lo que esperábamos. Hemos comido con la peque en uno de los restaurantes, el que está frente al recinto de las jirafas y avestruces, porque tenían menú infantil, y aunque el menú de adulto tenía ya cierto precio, también podían comerse platos combinados muy apañados y de precio razonable. Nos han tratado además muy bien. De todos modos hay merenderos por si la gente quiere llevarse su comida desde casa.

 

osos pardos

Osos pardos

 

leon

León

 

También hay parque infantil, tiendas de recuerdos (nos hemos traído un elefantito de peluche al que la peque ha llamado Dumbo y con el que ahora mismo está durmiendo feliz), un recorrido botánico por el parque… Y algo que nos ha parecido muy buena idea, pero que solo puede hacerse si se va sin “la prole”: se pueden alquilar unos pequeños coches eléctricos abiertos, parecidos a los carritos de golf, para recorrer el parque.

Un plan desde luego muy recomendable para aquellos que vayan a visitar Cantabria estas vacaciones o que tengan previsto hacerlo en algún momento. Los peques de verdad que alucinan y los mayores también lo hacen porque aparte del interés de ver a los animales casi casi en su entorno, de verdad que la ubicación del parque y el paisaje es increíblemente bonito.

Ah, y dato muy importante, aunque la entrada no es barata, los niños de 0 a 5 años entran gratis.

Y ahora, a seguir de vacaciones. Os seguiré contando 😉

6

Plan con niños en Madrid: Parque Europa

Este fin de semana hemos hecho todo un descubrimiento por pura casualidad. Ya habíamos oído hablar del Parque Europa de Torrejón de Ardoz, pero no nos había dado por acercarnos porque esperábamos un parque al uso con algunas pequeñas reproducciones de monumentos europeos. El sábado estuvimos en la Feria del Libro y el domingo por la mañana lo tuvimos ocupado pero por la tarde no sabíamos muy bien qué hacer y como no estábamos muy lejos de Torrejón nos acordamos del Parque Europa y decidimos ir a dar un paseo por echar un ojo. Y la verdad es que nos quedamos bastante sorprendidos.

 

monumentos europeos

Reproducciones de diferentes monumentos europeos

 

Lo más importante, antes de que sigáis leyendo, es que sepáis que es un parque que está abierto al público, no hay que pagar entrada, pero aviso de que ya te lo cobran por otro lado, porque hay parquímetros durante todo el fin de semana y el tiempo de estacionamiento mínimo es de 6 horas, que son 3 euros… Así que aconsejo intentar encontrar aparcamiento en los alrededores y no en la misma entrada del parque. Nosotros ya pagamos la novatada.

Se trata de un parque de aproximadamente 230.000 metros cuadrados con tres lagos, una fuente cibernética que ofrece un espectáculo de luz y sonido, reproducciones de los monumentos más emblemáticos de diferentes ciudades europeas y un montón de opciones para el ocio de los más pequeños y también de los mayores.

 

Lago

Lago con embarcadero

 

Tanto el paseo por el parque y por los monumentos como el acceso a la zona de ocio infantil y el espectáculo de la fuente son gratuitos. Para el resto de actividades hay que pagar. Podéis consultar los precios en la web del parque (ocio). Hay una gran tirolina, un embarcadero con barcas para mayores y niños, tiro con arco, un parque multiaventura (con rocódromo, puentes colgantes, tirolina para niños… etc), fauna aventura (donde los peques pueden ver e interactuar con animales como canguros, cabras, linces, aves rapaces…), un laberinto láser, alquiler de bicis y cuadriciclos, camas elásticas… Y seguro que algo me estoy dejando…

Además el parque cuenta con diferentes kioscos de helados, refrescos y comida rápida, dos restaurantes e incluso una terraza chill out para tomar un coctel o una copa. Ah, y un merendero, por si quieres comer o merendar por allí llevándote la comida desde casa.

 

casas españolas

Reproducción de diferentes tipos de construcciones españolas

 

 

Como digo, para nosotros fue todo un descubrimiento, porque no esperábamos que fuese ni tan grande, ni que las reproducciones de los monumentos estuviesen tan bien ni que hubiese además esa oferta de actividades. La peque se lo pasó pipa sobre todo en la zona infantil, que la verdad es que estaba muy muy bien. No nos animamos a nada más porque ni íbamos preparados ni teníamos tiempo, pero volveremos más adelante seguro. En verano, eso sí, lo de pasar el día va a estar difícil porque no hay muchas sombras, pero está muy bien para dar un paseo a partir de una hora de la tarde en que el sol ya no pegue fuerte. Y para pasar el día en otoño o primavera ya nos lo hemos apuntado. Es además una buena opción para celebraciones de cumples de los pequeños de la casa u otras celebraciones, por si alguien puede estar interesado. Vimos varias comuniones.

 

zona de ocio infantil

Zona de ocio infantil

 

 

El espectáculo de luz y sonido de la fuente no lo vimos, pero al comentarlo hoy con otras personas que ya conocían el parque, nos han dicho que es bastante recomendable. En la web del parque (horarios) podéis ver también los horarios de los pases.

Recomendación: en verano llevad repelente de mosquitos porque hay una zona del parque que estaba llena de ellos, cerca de la reproducción del Atomium de Bruselas, no sé por qué en esa zona había tantos, pero aviso por si sois de a los que os pican…

Si volvemos este verano a ver la fuente cibernética o a pasar el día el próximo otoño volveré a contaros por aquí qué tal experiencia.

¿Conocíais ya el Parque Europa?