Nueva etapa: el culo veo culo quiero

He estado un buen rato buscando título para este post porque el que le he dado no me convencía en un principio, pero al final me he dado cuenta de que no hay otro título posible ya que describe exactamente la nueva etapa por la que estamos pasando con la peque.

 

si tu corres yo también

¡Si tú corres yo también!

 

Efectivamente estamos en modo “culo veo culo quiero” tanto con los otros niños como con los adultos, y la cosa tiene sus ventajas y sus inconvenientes. Es un arma de doble filo que hay que intentar manejar a nuestro favor, pero que como siempre en ocasiones se nos va de las manos.

Hasta ahora claro que le influía mucho lo que hiciesen otros niños cercanos. Si venían unos amigos a casa con su niño y éste merendaba zumo, entonces mi peque quería tomar zumo. Pero bueno eso es lógico, también les pasa a algunos adultos, jejeje. La última semana está siendo en cambio de imitación total.

¿Recordáis que la peque había empezado a tener algunos escapes tras la vuelta de vacaciones? Nosotros lo achacamos totalmente a los cambios de horario, los desplazamientos, el descontrol veraniego en general. Y eso ha debido influir, está claro, pero hemos observado que es algo que le pasa sobre todo cuando pasamos tiempo con unos amigos que tienen un niño un poco más pequeño que aún lleva pañal.

Hemos llegado a esa conclusión, además de porque llevamos varios días sin verles y no ha vuelo a tener escapes, porque hemos empezado a observar la imitación total de otras cosas.

Que al niño de nuestros amigos le saca su madre de la piscina, pues entonces soy yo la que tengo que sacarla de la piscina a ella. Que le coge su padre, pues entonces a mi peque la tiene que coger su papá. Que el papá se sienta, pues quiere que el suyo se siente también.

Con los adultos la imitación es parcial, se centra en algunas actividades o actitudes y sobre todo en la comida. Si estamos cenando fuera y ella tiene tortilla francesa y los adultos están comiendo patatas alioli, pues ella lo que quiere es alioli, por supuesto, jeje.

En definitiva, simplemente parece que estamos en una etapa más de todas por las que van pasando los peques (seguro que algunos de los que estéis leyendo esto con hijos más mayores estáis asintiendo con la cabeza).

A veces es una etapa un poco peligrosa, porque si otra niña que está en los columpios decide encaramarse a lo más alto allá que va mi peque a intentar hacer lo mismo. Pero que tiene sus ventajas porque puedes convencerla de que vaya haciendo pequeños avances y sea más autónoma utilizando como ejemplo lo que hacen otros niños (a veces funciona y a veces no, tampoco es una fórmula mágica). Y a veces es un poco rollo porque si hay cerca un niño más mayorcito puede ser un ejemplo de algunas cosas como hemos dicho (bueno, o un peligro :S) pero si se trata de un niño más pequeño… ¿cómo conseguir que no le imite? si la imitación se limita a gatear da igual, pero si se extiende a “cuestiones de pañal”… se convierte en un engorro.

¿Cuál es vuestra experiencia al respecto? ¿Alguien más en la etapa del “culo veo culo quiero”?

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